Esta es la historia de quienes, como escribe Sastre, al escoger su deber
escogieron también su destino.
Sinopsis oficial
Consciente de que se juega su propia vida, un policía asume la escolta de una
concejala amenazada de muerte. El cerco terrorista se estrecha sobre ella
mientras él, que tiene la certeza de que los van a matar, se resiste a
abandonar la misión, aferrado a su sentido del deber y convencido de que tiene
sentido arriesgarse a cambio de que otra persona pueda defender su libertad.
Ficha técnica del libro leído
Título: Plomo
Autor (es): José Luis Sastre
Editorial: PLAZA & JANÉS
Fecha publicación: 03/2026
Formato: eBook
Páginas: 296
Acerca del autor
José Luis Sastre
es periodista. Licenciado en la UAB, ha trabajado toda su trayectoria en la
Cadena SER, donde ha sido editor, presentador y cronista político y
parlamentario. Ha escrito en distintos periódicos y es autor de varios
pódcast. En la actualidad, es subdirector del programa Hoy por hoy,
columnista en El País y copresentador de Sastre y Maldonado. Publicó
Las frases robadas en 2024, en Plaza & Janés, con gran éxito de
crítica y público. Plomo es su segunda novela.
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Fuente: penguinlibros.com
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Mis impresiones
Plomo, primer acercamiento a la prosa de José Luis Sastre, toda una experiencia
reveladora que me ha mantenido en vilo con gran emoción, mucha intriga y también nervios, queriendo saber el desenlace de la historia. Un libro que he
tenido el placer de leer y debatir con mi amiga Marian del blog
MarianLEEmásLIBROS, como
lectura conjunta
de nuestro
Club de lectura MavaMar.
Por si te apetece conocer la opinión de Marian, AQUÍ puedes leer su reseña,
te la recomiendo, no tiene desperdicio.
El hilo conductor de esta novela es
un joven escolta de policía, cuyo nombre no es desvelado, veintinueve años, con esposa también policía
y dos hijos pequeños, descendiente de familia humilde, que empieza a narrar
la historia en el funeral de su mejor amigo y compañero, asesinado mientras
protegía a un concejal.
Mi amigo está muerto porque lo han matado por la espalda con seis tiros que no pudo esquivar ni siquiera con un acto reflejo: ni llevándose la mano a la nuca, ni alzando la cabeza, ni gritando algo, ni gritando a nadie; acribillado después de llevar una vida alerta por si venían a buscarle, sin esperar que todo se le fuera a acabar de repente así, tan sin sentido. Seis tiros uno tras otro, en menos de seis segundos: uno, que lo mató. Y luego otro. Y otro. Y otro. Y otro más. Y en cada tiro un espasmo. Y un último tiro todavía.
Poco después, ese mismo escolta recibe una advertencia de que además van a matar a María, la nueva concejala que ha aceptado ocupar el puesto vacante, y aún sabiendo que también su vida está en juego, accede a convertirse en su guardaespaldas.
—Esto es lo que va a pasar. A ella la van a matar. Es una decisión tomada. Matarán a quien se ponga en ese sitio que debe estar vacío. No pararán hasta que renuncie cualquiera que llegue al puesto, sea hombre o mujer, joven o anciano. Matarían a un niño si fuera menester. Asumir ese cargo es provocarles. He visto que te has acercado a ella y sé que es madre. Dile que está muerta, que no hay salida. Dile que van a por ella si de verdad la quieres proteger. Y, si fuera eso, si fuera que la quieres proteger, asume esto: que la van a matar hagas lo que hagas. Hay gente que está muerta y no lo sabe, así que por lo menos díselo, porque tú ahora ya lo sabes. Si ella sigue, se ha condenado. Y, si tú sigues con ella, te has condenado tú también. Tú decides. Tendrás que dejarla o asumir las consecuencias.
La historia sigue el día a día de esa relación entre la concejala y su escolta, las movilizaciones y las rutinas de seguridad,
las conversaciones con la familia y los compañeros que entienden el
peligro que ambos corren.
Los personajes me han fascinado, no hay héroes inmaculados, todos resultan
muy cercanos y reales, con sentimientos, emociones y miedos que los hacen
crecer a medida que la historia se abre ante ellos. Sastre construye la
voz del protagonista a partir de la duda constante entre el deber y el
miedo.
El escolta insiste en
que su trabajo es "un oficio", no un acto de valentía.
Sé lo extraño que suena habituarse a un trabajo en el que pueden matarte, igual que si la vida no valiera ya nada, pero yo me digo que mi trabajo consiste más bien en que no maten a los demás, o en que los demás puedan tener una vida corriente. Soy consciente de que esas cosas que me digo para que todo me resulte más normal tienen que ver con que nada lo es en realidad. Esas cosas son una manera de convencerme de que no soy ningún suicida, y me lo repito en los días de perros, como hoy, en los que me trago el horror y me indigesto. Yo me tengo que explicar a mí mismo, y varias veces, por qué me dedico a esto, y he de repetirme que alguien tiene que hacerlo y que todos los oficios tienen sus riesgos, y en el mío hay el riesgo de que te maten. Por eso intento no pensar demasiado, salvo cuando es inevitable.
Entre ser buen profesional y buen padre, y ese conflicto interior, nunca
resuelto del todo, es el verdadero motor emocional de la novela.
Me siento un buen hombre y un mal padre, y las dos cosas juntas no se puede.
María, por su parte,
es una madre soltera que decide ocupar un puesto que nadie más quiere ocupar, no por
convicción ideológica, no hay en ella ni victimismo ni heroísmo, su fuerza
nace de la negativa sencilla a que el miedo decida por ella.
—Dudo, claro. Dudo y tengo miedo si lo pienso. Y me pregunto a mí misma por qué me metí en esto y qué me empuja. Si yo no es que sea una política. Si yo no estoy afiliada a ningún partido. Pero son muchos años así, y muchos años renunciando a dar un paso. Estoy harta de arrepentirme a medias, y por eso hago esto de lo que me voy a arrepentir del todo. Este también es mi pueblo y esos son mis vecinos. No puede ser que las cosas las hagan siempre los demás. Es el momento en el que a mí me toca hacer las mías. Plantar cara y aguantar. De alguna forma, y aunque no tenga nada que ver, es lo que llevo haciendo media vida, cada vez que vienen a preguntarme por el padre de mi hijo y descubren que soy madre soltera.
Además, alrededor del escolta y de María, hay un despliegue de voces
secundarias que enriquecen el retrato coral de la novela. Entre
ellos:
El hijo de María,
un niño que, a pesar de su corta edad, intenta proteger a su madre en todo momento.
El niño iba mirando hacia atrás y se agarraba más a su madre y le decía: tranquila, mamá, que si estoy yo aquí a ti no te va a pasar nada, porque a mí no me van a hacer nada, que dicen los abuelos que soy como un escudo si voy contigo y si estoy yo nadie te toca. María ha querido que el suelo se abriera bajo sus pies para llegar a su casa bajo tierra. María solo sufre por el niño.
La mujer del abanico en el funeral, que resume con mucha lucidez cómo el tiempo silenciará el recuerdo de quienes sufrieron a causa de tanta violencia.
Estos muertos de aquí, estos a los que matan, serán memoria molesta cuando acabe este infierno. Querrán pasar página y nos pedirán que les rememoremos en voz baja, porque a veces se confunde el recuerdo con la venganza. Por eso importa tener tan claro lo que vale la memoria: que el recuerdo no es rencor y que el perdón no es el olvido.
El cuñado del narrador, que representa con honestidad la postura de quien pide renunciar antes
que sacrificarse.
—Las cosas no van a cambiar por ti —me dice él—. Mira, yo seré el acongojado que no da pasos al frente, pero ¿sabes qué? A mí será más difícil que me maten porque mi vida vale más que sus ideas. Aquí estaré yo para cuidar de tus hijos si les falta su padre.
El viejo que muchas
mañanas sale temprano de su casa con las pantuflas, la bata, las muletas y
un libro, se sienta en el banco que está a unos pocos metros de su portal, a
ver como desfilan hombres, mujeres y niños del barrio, que van al trabajo o
al colegio.
El hombre que pone las multas, un personaje aparentemente anecdótico, el guardia municipal que vigila
los coches del pueblo y que quiere que la gente entienda que él solo pone
las multas por obligación y no por gusto.
Todo un elenco polifacético de personajes profundamente humanos cuyas
vulnerabilidades y pasiones, contradicciones y luchas diarias fomentan la
empatía dejando poso y obligando a reflexionar profundamente.
Una historia tensa y asfixiante que me ha atrapado, narrada como si los hechos se sucedieran en directo, delante de
nuestros ojos. El autor utiliza frases cortas y a un ritmo entrecortado
por la enumeración y la repetición, casi como si estuviéramos leyendo un
thriller, aunque el verdadero interés de
Plomo no está en la intriga
sino en la reflexión moral.
Alternando capítulos numerados en romanos que cambian de foco, del escolta
protagonista al guardia de las multas, de la voz en primera persona a
fragmentos en tercera que narran otros atentados y otras víctimas
anónimas, Sastre nos muestra el cuadro de una sociedad entera
atravesada por el terror.
Una novela en la que brilla la ambigüedad geográfica e
histórica, el autor nunca nombra el país, la organización terrorista ni la
época exacta, aunque fácilmente podemos ver reflejados los años más duros
de la lucha contra ETA, esa vida deformada por el miedo cotidiano, en los
llamados “años de plomo”, el periodo más sangriento del terrorismo en
España.
Una ambigüedad que convierte la novela en algo
más amplio que una crónica histórica concreta y la transforma en una
reflexión universal sobre el terrorismo, el miedo colectivo y la
banalización del asesinato político, sobre el coraje diario de la
gente corriente frente al terror, y sobre el precio, casi siempre
silencioso, que pagan quienes deciden no ceder.
Una lectura recomendable para quien busca algo más que una novela de
acción, aquí no hay grandes gestas ni villanos con rostro, sino la pregunta
incómoda y constante de cuánto vale una vida y hasta dónde llega el deber de
defender la de los demás. Un libro breve, intenso y necesario, que he leído con el pulso acelerado y que me ha dejado, al cerrarlo, la misma sensación de vacío
y de urgencia moral que sus personajes llevan encima cada día.
Valoración
5/5
☕☕☕☕☕
Una historia tan cruda como humana.



















Hola, Mava
ResponderBorrarVengo de la reseña de Marian. Ella también ha quedado fascinada y tocada, que es lo que trata el autor, revolver, sacudir. Ahora mismo no me veo con este tipo de lectura, prefiero cosas más amables y que pueda leer desde fuera porque el tema me toca mucho personalmente y nunca leo libros centrados en él.
No importa que el autor haya evitado poner nombres, sabes de qué habla y te va a traer recuerdos y no de los buenos.
Y no estoy de acuerdo con lo que dice el personaje de que es un oficio sino un acto se valentía. Hay que ser muy valiente para hacerlo, no todo el mundo vale.
Seguiremos la pista del autor. A ver si me trae otro tema que me venga mejor.
Besotes
¡Hola, Norah!
BorrarTe entiendo perfectamente. Hay lecturas para cada momento de la vida y es totalmente válido y sano priorizar nuestro bienestar emocional cuando sabemos que un tema nos toca fibras profundas o recuerdos difíciles. Los libros amables también son necesarios e indispensables.
Respecto a lo que comentas sobre la postura del personaje (el oficio vs. la valentía), es un gran debate. Lo interesante de lecturas así es precisamente eso, cómo cada uno procesamos y sentimos el peso de esas decisiones.
¡Ojalá el autor vuelva pronto con otra obra que encaje mejor con lo que te apetece leer ahora!
Besotes.
¡Hola Mariana!
ResponderBorrarha sido genial poder leer este libro contigo y poder comentarlo, e ir contándote mis experiencias pasadas respecto al tema y que tú hayas conocido mas a fondo este lado terrorífico de la historia de nuestro país. Ya sabes que yo lo he sufrido en cierta forma en mis carnes y que pasé mucho miedo, en fin, yo creo que casi todo el mundo pasaba miedo, pero más los que vivían en País Vasco y Madrid.
También sabes que ya, leer sobre el tema a toro pasado no me ha resultado emocionalmente perjudicial, sin problema, yo también leí Patria en su día cuando se publicó y lo disfruté mucho.
Esta novela y la forma de escribir del autor es fascinante, nos ha tenido agarradas a sus páginas sin remedio, hacía mucho tiempo que no me enganchaba a algo de tal manera y sé que tú también.
En fin, que a seguir leyendo juntas libros que nos enriquezcan con sus posibles debates.
¡Tre besos!!!
¡Hola, Marian!
Borrar¡Totalmente de acuerdo! Para mí también ha sido increíble compartir esta lectura contigo. Que me hayas contado tus vivencias le ha dado una dimensión totalmente distinta al libro, mucho más personal y profunda. Sé que tocar temas que se han vivido tan de cerca, y más sabiendo el miedo que pasasteis, no siempre es fácil, pero me alegra muchísimo saber que lo has podido disfrutar sin que te afectara negativamente.
La pluma del autor es una maravilla, nos ha tenido enganchadas de verdad de principio a fin.
¡A por la siguiente lectura juntas!
Un beso fuerte.
Llego a ti desde el blog de Marian porque el gadget de blogs favoritos no ha actualizado el tuyo. De vez en cuando se traba con alguno.
ResponderBorrarMe parece muy interesante este libro que tengo muy presente desde que Marian y tú me hablasteis de él. Lo empezaré en cuanto termine el que estoy leyendo por la noche.
El tema de ETA es apasionante en literatura. También en cine, pero en libro, que se puede extender más y profundizar en el análisis resulta totalmente fascinante. Hay tantos aspectos que contemplar, tantos matices, tantas contradicciones que bien tratado es de las cosas que más me atraen. Nunca llegaré a entenderlo, pero acercarme un poco más a ello me resulta muy atractivo.
Yo creo que en la actitud del personaje hay valentía como dice Norah (mucha además) y hay también oficio. Es su trabajo y algunas personas se sienten obligadas a hacerlo de la mejor manera posible. Es una cuestión de dignidad.
Un beso.
¡Hola, Rosa!
Borrar¡Te va a encantar cuando lo empieces! Nosotras nos quedamos totalmente enganchadas.
Tienes toda la razón en lo que dices sobre la literatura, da ese espacio para matizar y profundizar en un tema con tantas aristas que resulta imposible no querer entender un poco más. Sin duda en el escolta hay valentía y también una enorme dosis de oficio, profesionalidad y dignidad por hacer bien su trabajo a pesar de las circunstancias.
¡Ya nos contarás qué te parece en cuanto te pongas con él, estamos deseando saber tu opinión!
Un beso.
Muchas gracias por tu reseña. Oigo casi a diario a Sastre en la radio. Leí hace poco Las frases robadas, que me gustó mucho, y en cuanto me enteré de que publicaba este me lo apunté, a ver si lo leo pronto. Además es un tema que me atrae mucho, he leído los cinco libros de Aramburu que tratan el tema de ETA, Esos cielos y El hombre solo de Bernardo Atxaga, justo ahora estoy leyendo El último gudari, de José María Nacarino... ¿Hay opción de participar en vuestro club de lectura o ya está cerrado? Un abrazo.
ResponderBorrar¡Hola!
Borrar¡Se nota que es un tema que has profundizado un montón! Si te gusta Sastre en la radio, sin duda te recomiendo darle pronto una oportunidad a Plomo, te va a fascinar.
Respecto a lo que preguntas sobre el club, te comento que no se trata de un club abierto, sino simplemente de una lectura conjunta que hacemos de forma privada dos amigas desde hace tiempo.
De Aramburu solo he leído "Patria", no conozco ni la prosa de Bernardo Atxaga ni la de José María Nacarino, así que tomo nota, gracias por compartir tus lecturas sobre el tema ;)
Un abrazo.
Holaaaaaaaa ^^
ResponderBorrar¡Este no lo conocía! :P
Un besazo =)
¡Hola!
BorrarPues me contenta haberlo dado a conocer ;)
Un beso.
hola
ResponderBorrarno es de mi estilo asi que lo dejo pasar
saludos
¡Hola, Lizzy!
BorrarDicen que “para gustos y colores no han escrito los autores”, pues otra vez será ;)
Saludos.
Es una obra fascinante que retrata muy bien la angustia de los duros años del terrorismo. Un magnífico autor y una magnífica novela.
ResponderBorrarGracias por tu reseña, Mava
Besitos
¡Hola, Isabel!
BorrarConcuerdo contigo, un autor que vale la pena leer, no lo conocía y me ha encantado leerlo, la novela me ha fascinado ;)
Un abrazo.
Hola Mava, yo también vengo desde el blog de Marian, sigo a Sastre en la radio y en sus postcads, aun no le he dado esa oportunidad literaria que no tardará. Es un tema que me toca de cerca y del cual considero necesario que tanto las generaciones que vivimos el conflicto vasco como las venideras deben tener muy en cuenta para evitar caer en el olvido y por supuesto no volver a cometer los mismos errores. Muy buena reseña. Besos
ResponderBorrar¡Hola, Iñaki!
Borrar¡Muchas gracias por tu comentario y por leer la reseña! Coincido completamente contigo: mantener viva la memoria histórica es fundamental para comprender el pasado y garantizar que no se repitan los mismos errores. Si ya disfrutas de su trabajo en radio y podcast, estoy seguro de que su faceta literaria te va a enganchar desde la primera página. ¡Espero que lo disfrutes mucho cuando le des la oportunidad!
Besos.
Hola, muchas gracias por tu reseña, es una novela diferente a lo que suelo leer, pero suena muy interesante, así que podría tenerlo en cuenta y darle una oportunidad.
ResponderBorrarBesos desde Promesas de Amor, nos leemos.
¡Hola!
BorrarGenial, espero que te animes con él, la verdad es que el libro no defrauda y se lee de un tirón, te lo recomiendo.
Un besito.
Hola,
ResponderBorrarNo es un género que suela leer habitualmente, pero podría ser una buena opción si quiero cambiar de registro, así que me lo llevo anotado.
Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.
¡Hola!
BorrarConcuerdo contigo, a veces cambiar de género de lectura viene bien. Ayuda a evitar el cansancio mental, despierta la curiosidad y enseña nuevas formas de ver el mundo ;)
Espero te animes con "Plomo".
Besos.
¡Hola! Por lo que cuentas de la reflexión moral y la crudeza, pinta brutal. ¡Me lo apunto! Besos!
ResponderBorrar¡Hola, Patrii!
BorrarHaces bien en apuntarlo, un autor y un libro que valen mucho la pena, espero que te animes a leerlo ;)
Besos.
¡Hola! Como le comentaba a Marian, sé que esos años fueron muy duros para España, pero no conozco mucho al respecto, por lo que siento que esta lectura puede darme una idea más clara, de todo lo que tuvieron que pasar muchas personas en esa época. Muchas gracias por la reseña. ¡Besos!
ResponderBorrar¡Hola, Marita!
BorrarTe entiendo, cuando leí Patria, hace unos cuantos años atrás, poco sabía sobre ETA así que para entender la parte política tuve que documentarme a medida que iba leyendo el libro. Te recomiendo "Plomo", el autor nos ha encantado, tiene una bonita prosa y la historia atrapa de principio a fin. Ya nos contarás si te animas ;)
Besos.
Conocía de su existencia y me llamaba la atención por la temática, que me recordaba un poco a "Patria" de Aramburu no sé porqué, supongo que por la temática pero ya después de tu reseña, creo que ya tengo próxima lectura. Gracias!
ResponderBorrarUn besazo!
¡Hola, Morella!
BorrarEs genial que te llame la atención, es un libro que merece mucho ser leído, por lo que cuenta y también por como lo cuenta, el autor escribe muy bien. Yo también leí "Patria" de Aramburu, sin duda son excelentes libros que comparten temática.
Espero puedas leerlo pronto ;)
Un beso.
hola
ResponderBorrarno es un libro que me llame demasiado la atención así que voy a dejarlo pasar.
Gracias por la reseña
besotesssssssssssss
¡Hola, Serena!
BorrarBienvenida de vuelta a la blogosfera. Pues hay libros maravillosos para todos los gustos, así que, a por esas historias que nos hacen vibrar ;)
Un besote.
¡Hola Mava!.
ResponderBorrarSobre este tema aún me cuesta leer, tuve amigos que se vieron involucrados en esos años oscuros y no salieron indemnes y no me siento cómoda. Por otro lado todas las que os acercasteis a esta novela decís que la historia es estupenda, así que me la guardo para cuando me vea capaz. Un abrazo.
¡Hola, Mar!
BorrarEs totalmente comprensible. A veces los libros tienen que esperar a que nosotros estemos listos para ellos, y la literatura jamás debería doler o forzarte a revivir momentos tan duros.
Ojalá llegue el momento en que puedas leerlo con tranquilidad.
Un abrazo.